miércoles, noviembre 03, 2010

Listen...


Hay veces en que me provoca simplemente contarlo todo, pero hay algo que me detiene sin que precisamente sea la represión, y es que es mejor recontarlo todo y darle mil finales alternativos a los novelones. Pero me pierdo en el enamoramiento... Y a veces recuerdo otros enamoramientos y quiero volver a escribir. Todo es tan distinto al bicho de la neurosis, pero todo es mil veces más pacífico, es como el momento de dibujarlo y reconocerlo hasta la última peca. Pero no lo puedo cambiar, no lo extraño tanto como para abandonar mi vida real. No es que no se me pase por la cabeza un día deshacerlo todo como en el presentimiento de mi novio cuando un día yo llegaba y le decía que todo había sido un chiste... en todo caso, él ya habría estado preparado para eso. Pero en la vida real todo es tan reconfortante y relativo del simple hecho de tomar una decisión como la de ser feliz sin tener que despegar la cabeza de la tierra. Y si todo esto es sólo el resultado de tomar Realidisuadín Forte pues no me molesta... Ahora puedo imaginar y crear, y también puedo hallar la salida si quiero. Se siente raro, eso sí, el que tome tan poco tiempo el pasar de un estado al otro, no como en ese despertar lento en el que se confunde el sonido del despertador con el de Samy el heladero, ese pingüino empujando su carrito, antes de darme cuenta de que estoy soñando. Pero es preferible, definitivamente, pellizcarte y sentir el dolorcito y simplemente creerte el cuento de que esto es real, aunque parezca lo fantástico mucho más divertido. Mas, ¿no es lo fantástico aún más divertido cuando puedes controlarlo desde lo real? Ya me perdí nuevamente en el asunto... Me siento negligente por abandonar los puntos y linkearlo todo como en Wikipedia latinoamericana, pero según una amiga antropóloga inglesa, esa es la forma femenina de pensamiento, so sweet. Sí es medio chistosa después de todo.

¿Realmente será que todo lo que ficcionamos lo llevamos dentro? Quizás todos llevamos dentro todas las figuras en potencia, y sólo los expresionistas las dejamos ver. No creo que porque invente un sapo verde con todos sus croares es que en el fondo sea ese sapo verde, ¿o sí? ¿Y si "croares" es un eufemismo? No sabría realmente en qué parte de nuestra psiquis guardaríamos todas las caras posibles de la misma psiquis humana, pero por alguna razón la empatía no sólo  es siempre posible sino imprescindible  cuando se trata del mundo literario/dramático, de otra manera no sería creíble para el abrazador, y si para el éste algo tiene que ser siempre creíble es porque también tiene dentro de sí esa lógica empática con las historias y sus personajes. Hmm... En ese caso, quien condena al autor por tal o cual oscurantía, estaría reprimiendo ese mismo aspecto de su propia oscurantía. Y ya me perdí otra vez. Eso es sólo porque no pienso a dónde quiero llegar cuando empiezo a escribir, pero al fin y al cabo no quiero llegar a ninguna parte, me encanta mi feminidad. Y me siento irresistiblemente atraída por la masculinidad... Realmente no siento necesario el hablar y hablar y contarlo todo, lo que me haría simplemente hacerlo hasta el final y luego CTRL X definitivo. Porque no hay nada más lindo que la retroalimentación, y el enamoramiento retroactivo, y lo que sea que permita que cada palabra que tenga su voz llege a mis oídos como una música emancipadora de sentimientos placenteramente torturadores. Y saberlo sin tener que decírcelo...
  

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