sábado, febrero 19, 2005

La Metáfora del Semáforo

Te dije que no... ¿por qué insistes en limpiar mi parabrisas?
Si te digo que no, no es porque no quiera por rechazar tu trabajo, es porque no quiero causarte otra desgracia diciéndote luego que no tengo nada para darte... Y tras de que te lo dejó más sucio de lo que NO lo estaba... Mira, cuando te diga que no es simplemente no... yo de todas formas te iba a regalar una galleta... toma.
Ese era mi último paquete.

Ni siquiera te agradeció... al contrario, lo tomó con rabia y desprecio, como queriendo decir "esta pendejada me das..." ¿Está lloviendo? No, es que activé esto... Es que te dejó el limpiabrisas chueco, si ves que el agua salta para atrás...Ah... Oye yo no sabía que ellos compraban cemento de contacto... ¿Por qué crees que sólo quieren plata? Se les pasa el hambre y el frío... Una vez mi mami le dijo que no tenía y el tipito empezó Ya, una ayudita, que sí que no... Ay mijito no sé cómo ayudarte justo ahorita en serio, en serio, no tengo nada...¿Y qué, le escupió en el vidrio? No, jeje el man seguía Ya que sí que no, ya abuelita... ¡Abuelita! mi mami histérica jejeje... Pero ¿qué se le hace? yo por lo general les doy galletas sin que me lo limpien pero... no hacen caso y ¡qué se le va a hacer! Hay de todo... unos niños se emocionan de una manera... otros se aprovechan de tu nobleza y otros te escupen con la mirada. (¿Y de qué sirve? a veces sientes que haces lo que puedes, otras que mejor se lo ofreces a la vida porque uno no sabe qué rencores hay debajo de sus camisetas raídas.)

De regreso, el mismo caso con otro limpiabrisas ambulante: cayó como una lengua de rana, sin dejarme parar el vuelo, y otra vez me tocó enfrentarlo. Siempre trato de hacerme entender con algo más que el pito y la activación del limpiabrisas, entonces volví a abrir la ventana para decirle que Por favor, no... que no tengo nada, que ya te dije que no, que... Ay una ayudita señorita mire que no he comido, diez centavos, cualquier cosita... No tengo moneditas, ni galletas, ni nada...de verdad ahora no puedo hacer nada para ayudarte... Mamita por favor cualquier cosita que... Diálogo pasa a MIXER.
Y otra vez a través del vidrio esperando que le dé algo que se supone debo tener y que con el gesto invadido uno le sigue negando...
"Entonces regáleme una sonrisa".

Y aunque no hubiera querido, se me salió de la billetera una sonrisa que traspasó el vidrio y se infiltró en sus palabras de despedida: Ya, ¡gracias!

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