viernes, octubre 14, 2011

cuarteatro-por-culpa-del-cacho.com/parte1



Mi estado psíquico-emocional-post-catártico es a veces tan modulante, que sé qué quiero o de alguna manera debo escribir, pero me envuelvo en una serie de cuentos macedonios de la crítica, la ética, la política, la (otra ´tica cualquiera), respecto de qué, cómo, cuándo, dónde y sobretodo cuánto decir, que de pronto me provoca responder: exótica, poética, sinfónica…*
Y escribiendo la definición se me volvió a ir la nota… 
Se va la nota, no sé si volverá, si por si acaso vuelve usted se quedará: do re mí, do re fa.
(Con…




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*partecilla del jueguillo de ronda dinámica de tipo palmoteada llamada “miliquitruqui”, véase también “somos cuatro”, “doña chuleta”, “dan dan, devi devi”, “pon pin pon pin colorado”. (-"Véase en videos caseros och-noventeros, será, pues").





-Y haciendo un paréntesis de principio: para la próxima, no se la pierda usted.
 (Pues esto -casi- no tiene nada que ver con la obra).

sábado, mayo 28, 2011

nada

soy la inercia paseando al perro.
hay una gata bella pariendo en media calle.
el perro la espanta y me quedo
pasando
con la boca deprimida

               dormida
quiero no querer hacer nada,

muero no morder el abismal y salir a tomar tierra.


quisiera poder llorar

su felicidad me achicharra.




nunca había oído el latir de un perro
de tan cerca.

domingo, marzo 27, 2011

La boda: Una serie de eventos Afortunadamente contables.


Capítulo 1.
La planificación: “La puesta en escena”

Hay quienes realmente disfrutan - sin ningún problema ni contratiempo - de los preparativos de una boda… esos son seguro los que trabajan de wedding planners y te solucionan la vida.
Aunque no fui una  “bridezilla”*, sí hubo detalles que me estresaron de una forma “natural”, como la restringida  lista de invitados y la repartición de las invitaciones.  Pasa que a veces uno tiene muchos grupos de amigos, familia numerosa y todo tipo de compromisos… pero también pasa que son DOS los que tienen muchos grupos de amigos, familia numerosa y todo tipo de compromisos. Bueno, eso no pinta problema para quienes puedan solventar el fiestonón del siglo, pero para quienes  contamos con un presupuesto limitado para celebrar el sagrado matrimonio, tenemos que echar cabeza…  Decimos  bueno, sólo podrán ser #tantas# personas, de manera que del papelógrafo que fue en un principio la lista de invitados, no queda sino una hoja de libreta de bolsillo. Tachar es terrible… al principio me sentía como aniquilando y me acordaba de “mi pluma lo mató” pero en una versión literal, luego te vuelves una máquina trituradora automática con filtro inteligente: tienes que pensar en quiénes de todos tus amigos y amigos de tus padres han estado en tu vida de una forma hogareña, es decir, quiénes han sido como tus padres, como tus tíos, como tus hermanos. Por lo demás,  dejar a tus familiares más cercanos, a los “compromísimos” de tus padres y a todas aquellas personas a quienes-  lamentablemente en lugar de otras- “conviene” invitar… (crudamente cierto).  Y luego, lo mismo con los invitados de tu novio. Yo tuve suerte con David, porque él es de pocos buenos amigos, a quienes yo  conozco y también son mis amigos (unos más que otros, por supuesto). Eso es una de las cosas buenas de que la respuesta más práctica a cómo se conocieron sea “amigos en común”. Así que para él esa parte estuvo regalada, pero para mí… sólo eso y luego dar con las direcciones de cada quién y peor dar con sus casas, manejar de un lado a otro en el insoportable tráfico de la ciudad, sin contar las diez veces que tuve que volver a donde el calígrafo (que trabaja al otro lado del puerto) para poder hacer nuevos sobres porque alguien se acordó de algún otro compromiso, o para  corregir algún dato extraño, como cuando llegó mi mamá de su reunión contando que luego de entregar la invitación a su amiga, llegó la hija a curiosearla y exclamó emocionada :
Sra. Doña Fulanita de Tal, Blablabla…
Sao Paulo
“¿Se casa en Sao Paulo!”
 No, no, no, no, no…  Todo por ese protocolo de especificar quiénes son “Ciudad” y quiénes son “Otra Ciudad”. Y también ese “Don” y “Doña” de etiqueta obligatorio y chistoso. 
… Bueh. Pero una vez pasó eso, todo para mí fue “papelito”*
Este capítulo del cuento es más bien aburrido…  así que, para no perder la costumbre, lo tacho y paso directamente al siguiente.


Capítulo 2.
Pocos días antes: “El ensayo general”

Este título suena a que todo estuvo fríamente calculado. Y no, o bueno, en frío sí, en teoría.
Se siente una vaina rarísima, con un vacío de montaña rusa, pero como de Disney. Y estás waaaaaaaa contando los días y terminando de cuadrar todo.
Los más tensos eran mis suegros y el pobre de David ya no sabía dónde meterse, tanto así era su estrés, que salir conmigo a buscarme un vestido de baño para la luna de miel fue El paseo… Y todos los afanes que tenía atragantados detonaron el día anterior en un grano de un tamaño enorme al lado de su nariz… Para colmo yo reprochándole “le dije” por no hacerse una limpieza o al menos lavarse la cara antes de dormir. Harto “autofotoshoc”* luego…
Por si fuera poco, mi fortuna laboral se acrecentó brutalmente y preciso el día anterior, cuando tenía que recoger tortas y no sé qué cosas más antes de ir a la playa, tuve tan sólo dos entrevistas diferentes a la misma hora… Estuvo estrepitoso, pero  ¡resultó bueno! Por eso a David se le terminó de quitar todo el estrés: más allá de mis proyectos independientes tendremos un ingreso fijo más.
Pero no he contado la odisea del anillo de compromiso, que fue lo que sí me estresó… ¡No lo encontraba! El domingo anterior  había llegado cansadísima con David a escoger atuendo para la primera entrevista y en medio del cansancio y el desorden ¡NO SE DONDE LO DEJE! Y David y mi mamá tranquilísimos diciendo que “sólo es un anillo” y que “por ahí debe estar”, aún cuando Jenny barrió al siguiente día y no apareció. (Ahora con la empacada y la mudanza mi desorden es peor que catastrófico) Entonces mi mamá y mi tía Ana salieron a buscarme un amague, un reemplazo que se ve aún más rimbombante, para no llegar a la boda sin el símbolo del compromiso. Y eso que yo pensé antes del matrimonio civil que eso no iba a haber anillo siquiera, pero el enredado de mi novio llega a la casa después de haber firmado el contrato nupcial a decirme que necesitaba hablar conmigo de algo muy importante (Oh,oh…) “Tú sabes que yo siempre hago las cosas al revés…” (“¡ay, no! ¡En qué me he metido? ¡Qué secretos oscuros me está revelando ahora que ya me he casado con él?”) Y nada, era para pedirme matrimonio cuando ya no podría decirle que no… Lindo él, ¿no?



Capítulo 3. 
El día de la boda: “El estreno” (o  más bien “La improvisación”).

Tenía razón la Lore cuando opinó que había sido la mejor decisión el haber apagado mi celular ese día… que se supone que es tu día y debes estar relajada y sí, cómo no… No paraban de  afanarme los míos y los otros que si esto, que si lo otro, hasta Violeta (mi sobrina de 3 años) reclamando por todo. Jaja, qué linda, quería tener su vestido de corte puesto desde el día anterior, y como toda la atención era (ni siquiera para mí) para la boda en sí, estaba de Un chinche…
Hasta que, bueno, me instalé en un sofá en el cuartillo de arreglo a esperar a Lore, tratando de empezar a meditar para calmar un poco las energías, cuando de pronto TRACATRACATRACATRACATRÁ se les ocurre a los operadores del club la grandiosa idea de ponerme una música bien animada y súbita que casi me mata de un susto. Salí indignada a decir que PORFAVOR no me hagan esto, si van a poner una música tranquilita y bajita, bueno… pero ese reggaetón de metralleta: ¡auxilio!
Ya después llegó Lorena a consentirme y al fin entré en relax… más o menos… David después llevándole el ramo del carro a mi papá, reclamando que estoy desaparecida y sin poder verme, bueno… Sin hablar de los visitantes del club que estaban interesados en casarse ahí también, o unos cuantos jovencitos curiosos (y la metida, ¿no?)… Bueno, menos mal tenía un señor lo más querido que estaba ahí afuerita pendiente por cualquier cosa que necesitara. Y bueno, ya iba estando lista cuando apareció mi hermana con Viole en su corre-corre también a que Lorena la maquille… Entonces yo esperando para que me ayudaran a ponerme el corsé y viendo que Violeta no haga desastres… ¡pero una linda! “Quédate quietica “, le dijimos, y literalmente se quedó sentada como una muñequita de porcelana (mirándose al espejo y paralizada sin mover un dedito). Y mi papá llamando como un loco aturdido por la tardanza, y mi hermana colgando el teléfono… Yo también colgué la primera vez porque IMAGINATE qué estrés el griterío… Y Lore diciendo que era peor si le colgábamos porque se ponía más nervioso.  Con media hora de tardanza me encontré con él y comprenderán mi estado de intranquilidad…
Fue como todo instantáneo, (hay una foto excelente reflejando eso antes de salir del carro), casi casi como cuando uno sueña, que estando en un lado no asimila bien cuándo apareció ahí… Y miraba las caras blurreadas* de la gente al entrar, ¡parecía un cuento! Y pensaba que cómo no le habían sacado el  cartelito ese bien lobo* a la iglesia (Jajaja).  Mi papá al llegar adelante le dijo a David algo que lo puso peor de tembloroso y todo lo demás fue algo tan chistoso, ¡me encantó! Ese era el espíritu de “boda kitch”… Con los “piiiiii” y los “PRs PRs” de las fallas del micrófono, y los comentarios a viva voz de la Pachi y la Viole. Todo improvisado de una manera espectacular. Sin dejar de sentir un alivio cuando el Padre llama a “la señorita que va a leer la primera lectura” y David y yo mirándonos con cara de suspenso porque no habíamos definido eso, y yo mirando para atrás con ojos de ALGUIEN SALGA, código que María Mercedes -no sé cómo- captó ahí mismo y salió ella toda digna y estupenda a leer como toda una dama. Yo estaba entre la risa y el llanto, no sé por qué me temblaban tanto las manos y las miraba concentrada tratando de darles la orden de “¡A ver, qué les pasa!, Cordura, por favor…” Pero David peor, no sabía qué hacer, ni para dónde mirar… Estaba de locos todo, parecía una escena de película de bajo perfil, ¡lo máximo!
Se rompió todo protocolo a partir de entonces… Luego de bajar a la playa y saludar como silvestremente no más se hace, mi papá tomó el micrófono como animador de kermese y cuando íbamos a bailar el vals no aparecía Ana Luz (mi suegra), así que Xavier (mi suegro) empezó a bailar con David, y después cambiamos y los consuegros quedaron emparejados, entrando entonces Ana Luz y mi mamá persiguiéndola para bailar con ella, pero ella agarró a David, ¿o a Xavier? Y así… todo se fue poniendo muy ameno.
Al rato apareció este personaje de cuyo nombre no quiero acordarme, pero que sin su presencia quizás las cosas se hubieran tornado un poco planas, por decirlo así, aunque no creo, pero en todo caso esto le puso su picante… No fue sino cuando los amigos de David llegaron alarmados a contar que ahí había una “tipa en bolas”*, cuando supimos de quién se trataba… “¿Cómo, es invitada?”, ¡qué bieeeen!, ¡buen augurio!”. Y mejor no doy detalles de su comportamiento el resto de la noche, suficiente con decir que se sentó en la mesa donde estaba mi suegro a proponer que todos se empelotaran* y se metieran al mar.
Fue una cosa chiquita y muy familiar, “romántica” como dicen los “románticos”, con un asunto meteorológico trastornado… Perfectísimo. Y Cupido andaba también por ahí traveseando (muchas veces era Cupido vestido de novia…). Toda la maravilla y sin exceptuar a las amigas borrachas que me hicieron avergonzar ante mi familia política. Goces y “mamaderas de gallo”*, sentimentalismos y aullidos lunares… No sé qué más puedo decir, esta es la parte en que los que estuvieron ahí dan su versión.


Capítulo 4. 
La noche de bodas: “El malentendido”.

Seguramente al leer los títulos de los capítulos, uno que otro lector saltó directo para acá… Lógico, con lo que se espera del evento, uno nunca imagina que alguien dé detalles de la primera noche de casados. Si usted ya estaba entusiasmado con lo exótico de la boda y quiere leer más acerca de lo fascinante y prodigioso de esta noche, es mejor que se lea una novela o que vaya a verse una película  de Hollywood.  Sin embargo, esta es la parte más interesante de todo el cuento, fantástica sí es, si usted es partidario del realismo mágico, y le gusta saber acerca de la cultura popular de los balnearios del antiguo Guayas en Playas de Villamil.
Alrededor de las 3am nos fueron echando de la playa, despiadadamente… Sin poner Cristian Castro ni Barney ni nada, nada… Fue entonces un apagón incluso para quienes insistíamos en ver el amanecer. Fue en ese instante cuando preguntamos por la habitación matrimonial que nos habían claramente ofrecido cuando hicieron la cotización de la fiesta… y, de pronto… la película cambió de género… todo se tornó terrorífico. No sólo porque estaban los novios con la pegajosa compañía de aquel personaje nudista, quien pretendía pasar la noche quién sabe dónde entre las olas (o entre los novios quizás), sino porque resultó que ya ellos no tenían dónde acomodarse. Fue el colmo de los colmos, no quiero dar detalle para no herir susceptibilidades y no echar maleficios, pero el asunto es que tuvimos que esperar más de una hora para ver entonces a qué pesebre llegábamos aquella noche. Nadie contestaba, los hoteles estaban cerrados, nadie atiende en todo el pueblo a las 5 de la mañana ni mucho menos hay alojamiento porque los mejores lugares estaban ocupados en su mayoría por los propios invitados, incluso los lugares donde habían dormido los novios el día anterior. En otras palabras, o regresaba al sofá de mis padres, o pasaba con mi marido así fuera en una pocilga. Dicen que es mal agüero, mal agüero pasar la noche de bodas cada uno por su lado… pero independientemente de eso yo prefería de todas formas estar con David.
Y así fue como encontramos posada en el hotel “Nevada”, donde me sonaba que habían dicho unos amigos que se quedarían, y con ello imaginé que no estaría “tan peor”.  Sólo tenían una habitación con cuatro camas, a lo que dijimos ¡sí!, desesperados. Y cuando subimos… el olor a humano y la presencia de cada cama, las sábanas como húmedas… El baño que hablaba de lo sucio, que eructaba debía decir de lo putrefacto… Con suerte escogimos la cama (single) menos despedidora* para  siquiera hallar descanso. Por si fuera poco, mis cosas no las tenía conmigo porque se habían quedado encerradas en el carro del cual mi papá había botado* las llaves, así que ni idea de aseo, control de esfínteres total.
Era un segundo piso con un ventanal sin cortinas que daba al faro… Envidiaba la facilidad que tiene David para acostarse y por las mismas empezar a soñar… Ya como a las 5 me resigné del todo y logré pegar el ojo y entrar en sueño… cuando ¡llegaron los extraterrestres a raptarme! Pero no era el sueño… Claro, el amanecer pegó durísimo con la luz del faro iluminando los cuatro toldos de colores dando vueltas alrededor del cuarto. Le dije ¡David, vámonos ya! Yo ya con mis esfínteres apretados para no tener que aceptar la alternativa de entrar al fango mortuorio que era ese baño.  Así que salimos, yo de novia con el copete desecho y el maquillaje corrido, y él todo elegantísimo con su terno de lino arrugado, a tomar el primer moto-taxi* que pasara por ahí.  Y el hombre que conducía nos dijo muy apenado cuando lo paramos que para allá no llegan, pero cómo sería nuestra miseria que se compadeció de nosotros y apenas vio al vigilante de tránsito se desvió y por entre-calles nos dejó en la hostería donde estaban hospedados todos.  Y lo más bonito del cuento es que al dejarnos nos dice muy avergonzado que ellos normalmente cobran cincuenta centavos, pero que hasta allá sí eran setenta y cinco… ¡Tome un dólar, caballero!
Y al fin… a un baño decente mientras esperábamos que se abriera el servicio de desayuno…  En esas apareció la tía “Lissé”, quien fue la primera acreedora de nuestra aventura matrimonial, y en contarnos la de su propia noche de bodas que no se nos queda atrás. Los invitados fueron amaneciendo sorprendidos de lo madrugador de los novios… (Si supieran)  Entonces nos les pegamos a los primeros en salir hasta Guayaquil, donde pasamos la tarde durmiendo… y la noche haciendo maletas… y a las dos horas tuvimos que ir al aeropuerto para ver cómo las cosas volverían a tomar color rumbo a nuestra luna de miel.




FIN





GLOSARIO (en orden de aparición) 
*bridezilla: término tomado de una serie de televisión gringa que se refiere a las novias       neuróticas.
*papelito: término ecuatoriano que quiere decir tranquilo, como si nada pasara. 
*autofotoshoc: expresión vulgar de auto-photoshop, retoque digital de una foto de sí mismo. 
*blurreadas: expresión vulgar del efecto "blur" (herencia del photoshop). Borrosas, desenfocadas. 
*lobo: (en colombiano) de mal gusto. 
*tipa en bolas: mujer desnuda. 
*empelotaran: que se quiten la ropa hasta quedar "en bolas". 
*mamaderas de gallo: bromas, chistes entre amigos. 
*despedidora: que ahuyenta. 
*botado: (del colombiano "botar") perdido. 
*moto-taxi: especie de carretilla motorizada muy común en los pueblos de la costa ecuatoriana, que presta el servicio de taxi.

jueves, febrero 17, 2011

Tarareánte


Tan tarán tantá-ran... Tan tarán tantáaa-ran... 

Da lo mismo, siempre quise reproducir los tarareos exactos en letras, pero la melodía sonora siempre supera la musicalidad literaria... :) (Por si acaso, este no era el tarareo de la clásica canción de boda, ese en cambio sería como "Tan ta ta tán... Tan ta ta tán Tan Ta ta ta tán TantaTatán tantataTáaan... Tantarán tan tarántan tan tan tan tararán tantaraán, TantataTán tan tarán tan tan tan tan tantaarán tantarán tantaráran..."). Ojalá pudieran seguirme, porque por más que la relea yo ya no recuerdo la melodía de lo primero que estaba tarareando.
Estaba leyendo a María Fernanda Heredia en una revista Hogar en la sala de espera del consultorio, apenas me dio tiempo para leer eso (milagro que fue rápida la atención... quizás porque como llevé a mi hermana de improvisto, valió la pena demorarnos un poco en salir, y llegamos lo suficientemente tarde como para esperar lo justo que se debería esperar en una cita médica -alrededor de 10 min.-), de todas formas creo que ese espacio es lo mejor de esa revista, o lo que la hace interesante para mi, al menos. De paso es tan divertido llevar niños de la edad de mi sobrina a lugares como estos, porque se ganan la fascinación de todo el consultorio, sin obviar se llevan también todos los premios. Claro, divertido cuando no son propios, porque en este caso la pobre de mi hermana estaba ya desesperada... ("Violeta, tienes un sueño que ni te imaginas"...) Y pensar que yo me aguanto a 20 de esos metidos en un salón durante 5 horas diarias. Anyway, los comentarios de los niños son lo mejor... Debería hacer un diario sólo de esos. Hoy trataba de explicarle a la Viole lo que eran los virus, porque está en la etapa de los "¿Y Po' qué?" (¡descubrí que soy buena para desviarlos!) Entonces le decía que son unos bichos tan pero tan chiquitos que son invisibles, que nos atacan sin que nos demos cuenta y nos hacen enfermar, que sólo los podemos ver con un microscopio... Y camino al consultorio decía "Vamos a que el doctor le saque los bichos invisibles a la Pippi". Mucho antes de explicarle lo de los bichos, estaba como mediando su juego de prepararme un té de fresas y un pollo, entonces encontró una mini caja de cereal y le dijo que le iba a poner pinturas, pero que entonces ya no me la podía comer, y le dije A menos que le pongas pinturas comestibles... Se emocionó y exclamó "¡Siiii vamos a ponerle pinturas concertintas!". Luego, mientras me hacían una limpieza de cutis, ella hacía grandes esfuerzos  por encaramarse a camilla para poder "ver cómo le quitan la piel a la Pippi". 
Muchos concuerdan en que mejor que ser madre es ser tía, en cierta -cómoda- manera, ¿no? De todas formas siento que debe ser hermoso todo el proceso, la verdad, como todo en la naturaleza milagrosa, es increíble sólo el hecho de que una célula se divida para formar otra, y así como cuando se mezclan los colores al pintar... Parece que con haber acabado la repartición de los convites matrimoniales, mi nuevo ciclo psíquico se adelantó... Quizás me estresó tanto esa parte, que mandé el séptimo a volar, lo dispersé por toda la ciudad, más algunas cuantas migas de liberación de energía a través de Correos del Ecuador que by the way me resultó costosísima la transacción. Aparentemente ya no hay Renovado sin Ecarecido. (Y ahí se me fue una figura musical muy bonita). ... Más vale salir pronto de los tedios causados por el esoterismo, aunque sea "placebamente". (Para los que no tienen idea de lo que estoy hablando y que de casualidad se encuentren curiosos, refiero algo de filosofía oriental que quizás luego Spencer Lewis aplicó al pscico-marketing -por llamarlo de alguna manera- en su libro "El Dominio del Destino"). 
Así que, desde ahora, ¡a escuchar música motivadora se ha dicho!

"And if you follow there may be a tomorrow
But if the offer is shun you might as well be walkin' on the sun"...

 

lunes, febrero 14, 2011

San Nosecualtín.



Se me cruzan todas las ideas -as usual- cada vez que recuerdo que me olvido de postear, y no porque haya vuelto a sentir como esa responsabilidad, ¿no? Sino porque me acuerdo que es entretenido meditar en público, y hasta terapéutico sometimes. El inglés infantil me ha "bilinguado" el pensamiento, o eso con lo que escribes cuando escribes así de perseguido. Estoy en un ajetreo prematrimonial tan tonto, que necesito desahogarme y ya medio me aburre el papel (no ofense), porque por lo general el papel es para cuando hay un caso específico personal medio existencial o misterioso, y de ideas paracaidistas en salas de espera o cafés, o en los teatros cuando me gusta observar las caras de los espectadores... Es muy divertido, deberían intentarlo. By the way, qué feo que es cuando te han advertido que apagues el celular minutos antes de la función y le suena preciso a una señora medio desubicada, de esos personajes típicos medio regordetes y algo añosos que andan siempre con alguien muy similar, y entre las dos y entre "uys" al fin encuentran la manera de callarlo.  


¿En qué estaba? Ah sí, bueno, me preocupa la manera en que todos, creo, absolutamente todos los ciudadanos hemos adquirido al menos un mínimo grado de paranoia. Buscando casa preferiblemente en ciudadela cerrada y con guardianía, tratando de encontrar un parqueo "vigilado", cerciorándonos de salir vacíos a la esquina, portando un paraguas de un tamaño que más que para las lluviecitas amenazantes sirve de reductor de probabilidades "asaltantes". Y lo peor es que la solución no es "más seguridad", y quizás ni menos pobreza, creo que sería bueno investigar la mente delincuente en la sociedad, prestar apoyo psicológico gratuito a las p atracantes ersonas que ya sea por motivos económicos, emocionales o por hábito, lo que sea...se ven "obligadas" a robar;  O a TODAS las personas, porque aumentar las armas y los policías es provocar un asunto de guerra y enemistad e incluso mayor motivación a hacer maldades. Y al decir gratuito, me refiero a que sea realmente desinteresado, no como esas pésimas atenciones del Hospital Psiquiátrico en la que les importa un bledo el paciente porque como sólo pagan $10 la consulta, permiten interrupciones en plena sesión y cuando la persona está llorando a chorros contando sus desgracias... PLUS escriben el historial con una lentitud fatal en una máquina vieja, para tener control de diagnóstico y farmacia y es una mierda burocrática que no soluciona nada. Y es importante que también se anule ese estigma de recibir terapia, ir al psicólogo o al psiquiatra, que hace de la "locura" una enfermedad venérea. "Locura" en este caso describe hasta un pequeño llanto en un momento de sensibilidad, como cuando estuve en crisis, la empleada de mi casa decía "Si ve, niña, eso le pasa por llorar". Y llorar es un pecado entonces, un pecado de Locura. Todo el mundo pasa por situaciones difíciles y todos tenemos una cruz que llevar, la terapia psicológica es un apoyo, debería ser imprescindible para las personas que viven "mal", o que se encuentran en una situación de pobreza económica o emocional, o que por cualquier razón están propensas a hacer(se) daño, porque en el fondo es la ignorancia, no es su culpa. Cuando una persona se confiesa o va a hablar con el párroco o el rabino o el dirigente, hermano, monje, predicador, maestro, sensei... y se siente aliviado, es como cuando asiste a una terapia, aunque fuera en un momento en el que cree que no hay nada de qué hablar, ni qué tratar... 
¿Cómo hacer que haya aceptación en sus vidas? 
Ya no hay conciencia de amor, de respeto al otro... 


El día del amor y la amistad es tan egoísta, porque sólo hay amor y amistad para con tus conocidos. Y tal vez sólo en el día del amor y la amistad. 


Es un fiasco... Vivo un milagro cada vez que alguien es amable en medio del tránsito vehicular. Ya no hay Paciencia. Todas esas virtudes, como maldades, están en todos y en cada ser humano, y depende de cada quién cultivarlas... Pero no nos enseñan a cultivar las virtudes, sólo los miedos y las estrategias para seguir provocando miedo. 
¿Y cómo hacerlo ahora? No basta con ofrecer el corazón. 
(Pues lo más probable es que te lo secuestren o algo peor).