lunes, febrero 14, 2011

San Nosecualtín.



Se me cruzan todas las ideas -as usual- cada vez que recuerdo que me olvido de postear, y no porque haya vuelto a sentir como esa responsabilidad, ¿no? Sino porque me acuerdo que es entretenido meditar en público, y hasta terapéutico sometimes. El inglés infantil me ha "bilinguado" el pensamiento, o eso con lo que escribes cuando escribes así de perseguido. Estoy en un ajetreo prematrimonial tan tonto, que necesito desahogarme y ya medio me aburre el papel (no ofense), porque por lo general el papel es para cuando hay un caso específico personal medio existencial o misterioso, y de ideas paracaidistas en salas de espera o cafés, o en los teatros cuando me gusta observar las caras de los espectadores... Es muy divertido, deberían intentarlo. By the way, qué feo que es cuando te han advertido que apagues el celular minutos antes de la función y le suena preciso a una señora medio desubicada, de esos personajes típicos medio regordetes y algo añosos que andan siempre con alguien muy similar, y entre las dos y entre "uys" al fin encuentran la manera de callarlo.  


¿En qué estaba? Ah sí, bueno, me preocupa la manera en que todos, creo, absolutamente todos los ciudadanos hemos adquirido al menos un mínimo grado de paranoia. Buscando casa preferiblemente en ciudadela cerrada y con guardianía, tratando de encontrar un parqueo "vigilado", cerciorándonos de salir vacíos a la esquina, portando un paraguas de un tamaño que más que para las lluviecitas amenazantes sirve de reductor de probabilidades "asaltantes". Y lo peor es que la solución no es "más seguridad", y quizás ni menos pobreza, creo que sería bueno investigar la mente delincuente en la sociedad, prestar apoyo psicológico gratuito a las p atracantes ersonas que ya sea por motivos económicos, emocionales o por hábito, lo que sea...se ven "obligadas" a robar;  O a TODAS las personas, porque aumentar las armas y los policías es provocar un asunto de guerra y enemistad e incluso mayor motivación a hacer maldades. Y al decir gratuito, me refiero a que sea realmente desinteresado, no como esas pésimas atenciones del Hospital Psiquiátrico en la que les importa un bledo el paciente porque como sólo pagan $10 la consulta, permiten interrupciones en plena sesión y cuando la persona está llorando a chorros contando sus desgracias... PLUS escriben el historial con una lentitud fatal en una máquina vieja, para tener control de diagnóstico y farmacia y es una mierda burocrática que no soluciona nada. Y es importante que también se anule ese estigma de recibir terapia, ir al psicólogo o al psiquiatra, que hace de la "locura" una enfermedad venérea. "Locura" en este caso describe hasta un pequeño llanto en un momento de sensibilidad, como cuando estuve en crisis, la empleada de mi casa decía "Si ve, niña, eso le pasa por llorar". Y llorar es un pecado entonces, un pecado de Locura. Todo el mundo pasa por situaciones difíciles y todos tenemos una cruz que llevar, la terapia psicológica es un apoyo, debería ser imprescindible para las personas que viven "mal", o que se encuentran en una situación de pobreza económica o emocional, o que por cualquier razón están propensas a hacer(se) daño, porque en el fondo es la ignorancia, no es su culpa. Cuando una persona se confiesa o va a hablar con el párroco o el rabino o el dirigente, hermano, monje, predicador, maestro, sensei... y se siente aliviado, es como cuando asiste a una terapia, aunque fuera en un momento en el que cree que no hay nada de qué hablar, ni qué tratar... 
¿Cómo hacer que haya aceptación en sus vidas? 
Ya no hay conciencia de amor, de respeto al otro... 


El día del amor y la amistad es tan egoísta, porque sólo hay amor y amistad para con tus conocidos. Y tal vez sólo en el día del amor y la amistad. 


Es un fiasco... Vivo un milagro cada vez que alguien es amable en medio del tránsito vehicular. Ya no hay Paciencia. Todas esas virtudes, como maldades, están en todos y en cada ser humano, y depende de cada quién cultivarlas... Pero no nos enseñan a cultivar las virtudes, sólo los miedos y las estrategias para seguir provocando miedo. 
¿Y cómo hacerlo ahora? No basta con ofrecer el corazón. 
(Pues lo más probable es que te lo secuestren o algo peor).

No hay comentarios.: