domingo, septiembre 28, 2008

que noche tan pera







ayer
marcado
tan marcado
como
tu misma piel
cae el telón.


sólo te queda
el miedo
y el dolor
y no saber qué
vendrá detrás.


tal vez...
(u)

tan mareados
recordando
tambaléandose





y ahora que estamos tan solos.

El sol se retiró en la noche, porque encontró un vacío nublado.



Se asentó bajo elárbol,


bajo el único árbol del


camino, rodeado de tréboles


corazones. Le preguntó a


los fantasmas si querían


compartir con él su sánduche,


mas ninguno le dijo nada...


Entonces bueno, más para


él... De pronto, la noche entra


más fuerte, la noche arrasan


te, la noche celeste, la noche


de anoche.






El sol empezó a cantar..-


y todos los demás,


sus amigos colores,


que lo buscaban, que


eran comisionados medios,


todos los que ausentía,


todos se le escondieron.

domingo, septiembre 21, 2008

(in)correspondencia transeunte




Estoy cansada... te escribí algo mientras imaginaba que te lo escribía, lo que escribía en ese rato que seguro no es lo que estoy escribiendo ahora. Pero me puse a escribirte que es lo que importa. Ahora ya tengo sueño y nada va a sonar a como debería sonar, me conecto cuando las gárgolas duermen, o despiertan, ya nosé. Tal vez porque me acuerdo de ti cuando me acuerdo de lo que no valdría la pena acordarse, pero al menos te queda el consuelo de que igual te acuerdas de mi de vez en cuando, porque así es nada más...




Hasta luego por ahora, ya me llama el Sueño, ese en el que puede que te recuerde de alguna forma.





Puedo reportarme enferma también... I mean... Hoy es que resultas ser otro destinatario... Hoy es que es más lindo que pienses que eres el único, porque al fin y al cabo al leer esta única carta que escribo, lo eres...

Por eso es que enamoraba... No es sólo "la pinta, la plata y la labia"... esos son souvenires... Es, todo, es, ser, como sos, ser con oído. Y entregarlo ese como al corazón cenizo en un río bidimensional... como sea que se entrege un corazón cuando eso sea posible... Y aún así... El oído mágico... el de un niño que juega a seguir el juego porque se hace parte sin ser parte, porque se hace dejar ser parte. Y ese juego no termina, como el monopolio que dejé con J. bajo la cama, y alsiguiente viaje, dormida en lamisma cama, debajo de ella el monopolio. Y eso es lo hermoso de distanciarse. Nos hace pensar que nos olvidamos. Por eso sé que me piensas y que posiblemente me hayas escrito alguna vez más de las que no dijiste que lo habías hecho. En todo caso una respuesta solo me haría enamorarme de ti (y entonces vuelves a ser el primero): me haría sentirme enamorada de ti... Que es lo más lindo. Y quizás el amor sea solo eso psicoanalítico.




Ese punto aparte equivale al paréntesis pensado de cómo lo arruina todo esa palabra... Y se acaba. Entonces no lo vuelvo a hacer, que tus miedos han vuelto a aparecer... Y yo a cantar. Me quiero quedar aquí... Deja que me responda otro, que me quiero quedar aquí. Ya no tengo sueño... no quiero tenerlo hasta que de tanto no quererlo me caiga encima. Me gusta estar sola contigo. Esa soledad popera... Se va a acabar un día esto... es un post flotante, qué hermoso... Por fin una botella al mar.

Ya me cedo al sueño... Porque al fin y al cabo siempre me sorprende, como todo buen destinatario, cualquiera que se atenga a la esperanza, que es la misma vida defendiéndose. (Según ya sabemos quién, lo que nos hace nuevos dueños de su palabra).








¿Por qué todo me huele apata? Si no soy yo... Debe ser el recuerdo extraño y desasosegante de que... De lo que sea. Al fin y al cabo (¿no podría poner después de todo?) esto solo podría habér telodicho a ti. Podría... y quizás ahora que te lo digo ya no eres ti. Sólo porque quería pensar queloeras y porque en este caso no te importa serlo... Ahora cuando lo leas te darás cuenta de que este mensaje no era para ti. Como la botella al mar...

El azar de Benedetti.



Pero necesitas consentirte, me escribes y no me dices nada. Me lees y no me dices nada. Me lees, y si te parece que te pregunto me dices que no me lees. Por eso nunca te pregunto. Por eso tampoco te lo digo: te escribo. Me gustó eso que dije en el mensaje que te dejé, que tampoco era para ti, eso de que eres... Cuando vuelves a ser el del oído, de que eres el mejor marido del mundo... Y marido es muy chistoso en realidad, como señor esposo lo que es en juego, y cónyuge eso es cuestión de escrúpulos... Eres el mejor cómplice. Ya lo dije... Si es que en realidad tuve la oportunidad de decirlo... "Mi hombre ideal es el que me de la libertad de ser, lo que me de la gana, el que me quiera a pesar de mi". Qué niño tan interesante... Sí, que viva el sarcasmo... mi hombre ideal soy yo misma en hombre... Odio entrar en este tema, sobreactuemos...



Duérmete, niño chiquito, que tu madre nunca vendrá, porque es el viento. Te beso. Hasta la próxima, hasta mañana, hasta pronto, hasta cama, hasta palabra.


Siempre comprendí lo que te pasaba... Sólo que nunca terminé de entender por qué pensaste que yo estaba enamorada de ti de verdad, y que tú no de mi. Y no terminé de entender porque no quise, porque aun quiero entender otras formas... Que me otorgas sin darte cuenta. Y no te lo agradezco. Yo también me metí en el cuento... Yo también me lo comí... Y adivina qué? Ni me acuerdo a qué me supo... A qué era que me debía saber? Y entonces te pregunto. Voy a dormir... ya puedes salir a pensar. No tengo fechas, no tengo consecución, te tengo a ti, estos remolinos.


Ahora que no me aturde tu silencio, que es otra fecha, que es otra fiesta.


Recuerdo que nunca nos despedimos, porque el que mucho se despide pocas ganas tiene de irse... Será que nos fuimos simplemente, que simplemente nos fuimos.


El mensaje ha sido guardado. Ya mismo descanso olas y olas. Y mañana, a las siete siete, estaré como una princesa...como una princesa del mal. Ese mal... Ese mal necesario.


Hasta mañana, entonces, corazón de silba. Que se te regrese... Y ojalá tengas para mi una guitarra como la que me rompiste. O mejor, una guitarra como la que me quisiste.

lunes, septiembre 08, 2008

Fragmento 96: confieso el vacío




Al rechazarle el beso, le pareció que le debía una oración:




-No es lo suficientemente triste aún.



... sólo le pareció.

aná lisis de forma

-------------------------------------------------------------------------------------------------La línea se manifiesta entrelazada consigo misma, haciéndose pensar otra... --------------------------------------------------------------------------------------------Haciéndose muchas más.-----------------------------------------------------------------------------------------------------------Y es como si la línea sóla, por estar sola, se separara de su multiplicidad.----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

viernes, septiembre 05, 2008

Arma de juguete





A lo mejor Lorca sí quería decir que hay que dejar que la poesía nos lastime...
De lo que no se dió cuenta probablemente quien dijo eso, es que en realidad la poesía no es la que nos lastima. Ahora me acordé de cuando un amigo me preguntó por qué era mala con el cuchillo y no con el rallador... Lo que respondí fue que el cuchillo va al objeto manipulado con la mano, mientras que la mano se cuida de cortarse con el objeto que va al rallador (que funciona como el cuchillo), es como todo lo contrario... el proceso invertido.


Eso es lo que pasa con la poesía...
No es Ella la que nos lastima, como no es el cuchillo el que nos lastima.

Recurrimos al cuchillo cuando necesitamos cortar, picar, desangrar... y en este caso, descomponer sentires. La poesía nos alivia el sentimiento que nos lleva a Ella, convirtiéndose de él, dejándolo plasmado. Usamos a la poesía como un cuchillo para fines indefinidos... incluso para creer que lastimamos con nuestro dolor.

El cuchillo nos libera, aunque no nos atrevamos a usarlo en contranuestra, aunque no tengamos el impulso de hacerlo.


A lo mejor sí hay que dejar que la poesía nos lastime, porque al final no nos lastima...
La poesía es el cuchillo del cobarde, y es su último alivio.








mostradores de la piedad

¿cuándo acabarán?

vidrieras de la súplica.




el ciego vende

su curiosa cualidad de desgraciado.

corderos degollados ¿cuándo gritarán?

digo, verdaderamente, no como niños sacrificados.



¿y la poesía?

ese cuchillo

¿cuándo será?