jueves, mayo 26, 2005

Quisiera poder leerlo todo.

Ella dijo que la desinformación está más presente en las personas que el propio pensamiento. Que pensamos que los indios son malcriados porque no se quitan el sombrero, cuando en su cultura llevarlo puesto es un símbolo de respeto.
…Y mira la coincidencia, yo tampoco me había quitado el sombrero para estar en público, y luego de escuchar esto, con más ganas me lo dejé puesto.
Sólo juzgamos, juzgamos, juzgamos, pensamos que tal es un no se qué por esto o por lo otro… pero no nos preguntamos qué piensa el tal, y el por qué ni nos interesa.
Mis sombreros me hacen pensar en una malcriadez orgullosa.
Yo no entiendo cómo algo tan profundo-importante-enorme-intangible como el respeto pueda verse afectado por un accesorio, y cómo puede ser tan bueno en un lado pero una terrible falta en otro… ni cuándo se está en público o en privado… y a lo mejor sólo estando sola me quite el respeto.
Pues bien… ese fue el toque mágico de hoy. Ese que “no tiene nada que ver con la cultura”, ese sombrero medieval del negrito de la portada, el de los sueños de la pintora que inspiró Y su corazón se escapó para convertirse en pájaro -relatos del pueblo, un cuento sobre ellos, algunos tales de los que no sabemos nada.
Me alegra que Edna Iturralde escriba esos libros, y los escriba para los que no tienen grandes esperanzas de lo que podría ser un buen mundo para nosotros… para nosotros, los ignorantes, los únicos niños que no sabemos de esperanzas.
Pude haberme rendido hace rato, pero el mundo necesita más Quijotes.
En el medioevo está la magia.
Y cuando se quiere, el corazón se escapa para convertirse en…

sábado, mayo 14, 2005

De Jardines y Líneas imaginarias

En qué andaré... yo tampoco sé lo que pasa, porque me he desaparecido.
Creo volví a preferir el mundo táctil y olfativo.

Igual que mi amigo El Principito, y como me lo dijo la última y primera vez que lo ví:
"Ya esto se volvió más mío que del cyberespacio".

Tengo una clase de arte y fuí a la exposición de Manuela Ribadeneira...
Lo que más me gustó fue lo que me contaron después:


- Lo siento señor, no puede enviar un telegrama a Ecuador, porque el Ecuador es una línea imaginaria...
Entre el mundo de todos y en el mundo de cada quien las líneas hacen la diferencia.

A veces me pregunto qué sería de las cosas si no estuvieran delimitadas en el espacio-tiempo… ¿dejarían de ser menos o más que las otras? Tal vez serían mas o menos colores sin forma.

Son cosas en las que la gente no piensa: de aquí a acá estás tú y de acá a allá estoy yo.
Y hay una línea muy grande y transparente entre el espacio en que estoy, y en donde pretendo expresarme... sólo voy aprendiendo cosas sin escribirlas.
Ayer estaban ustedes ahí en persona y no en la persona que escribe y se proyecta ante los ojos a través de esa línea imaginaria de la vida de aquí y la vida del blog.
De todas formas, de cualquier lado, me los perdí...

Un jardín podría ser todo el campo de alguien sumado a otra tierra de propiedad privada - líneas imaginarias que te impiden entrar - a menos que estés viéndolo todo desde lo alto.
Tiwintza, Machu Pichu, Vallenato, Pisco; Conquista y lenguaje, identidad y Tierra... pertenencia.
Cuento y crítica... qué lírica, prefiero despojarme de todo. Y esperar otro fin de semana para consentirme un tiempo.

… Supongo que otra vez trazaron una línea muy amplia entre la intención y la interpretación, pero sepan que en este papel estamos, y estamos separados por la línea imaginaria del espacio-tiempo en que se escribe y se lee.
Una vez más, no hay como sentir con tinta.