A
Saudade, por el impulso.
Y al tío Fon Joula, por el sonididito cómplice.
Hoy anochecí con los cables más perspicuos, me agrada encontrarme con esas palabras olvidadas... he tenido tanto centro en el sistema operativo, que ya ni en los sueños sueño... Cher Fitzburg, hágame un sueño nutritivo.
El deber oculto de los humanos es proyectarse en ela Internet para un día poder comprimir el mundo con los sentidos del hombre y de la mujer como una misma especie-especia... pero hasta que “la ciencia” no invente la forma de incorporar el olfato y el tacto en este nuevo núcleo, el planeta seguirá conservando las relaciones físicas, a las que tanto apelo en la ficción.
“all the modern things
they already existed
they’ve just been waiting…
behind the mountains…
for us to see…”
(Björk pero con ropa nueva –un par de brassieres y una sexy blusa para embarazada, de la que no pudo evitar prendarse-).
Mi karma era dar la idea para autoeliminarme, porque en aquella vida me salí con la mía, aún no descubro bien cómo... pero era algo así como que logré salir invicta por saber el secreto de diosa, porque fui cobarde y traicionera, porque tenía la idea de que los hombres merecían una oportunidad, y al final nunca pude estar del lado de nadie más que del mío... ¿tienen alguna idea de quién fui?
“Perteneces a la tierra”, me dijo el demonio aburrido, el recibidor de esas almas perezosas de pensamiento… y creo que lo estoy traicionando a él en este momento… mi próximo karma será ser muda, pero para ese entonces ya no va a ser una discapacidad, “los que estén conmigo sobrevivirán” (y lo diré con la misma arrogancia de dios en carne viva, la que no será interpretada como tal cuando aprendamos el lenguaje universal, el del no-verbo).
Sigo sin saber de qué lado estoy… y termino por convencerme de que deje de ver la vida divalente, porque al fin y al cabo estoy del lado de la humanidad, antes o después de las rosas.
“Dios mío, si tú hubieras sido hombre,hoy supieras ser Dios;pero tú, que estuviste siempre bien,no sientes nada de tu creación”.César Vallejo en Los dados eternos.Y Dios tuyo, si tu hubieras sido mujerhoy supieras no ser Dios;pero tú, que estuviste siempre solo,no piensas nada de tu extracción.