el superpoder: nietzche ha muerto.

Hay algo que olvidamos cuando pensamos en los malos como los que nunca ganan y los buenos que siempre terminarán salvándose… A excepción de Lucas (de Rowling no puedo hablar todavía -ya pude en este último libro vaticinar a Potter en su lado oscuro-) y de los creadores de las verdaderas historias de hadas, las “verdaderas” no porque las otras sean falsas, sino porque éstas “disneyscas” se esmeran en darle un vivir felices para siempre distinto al que normalmente podríamos perseguir en la vida, una vez que la hemos sufrido y no del todo como para hallarnos justo en el punto de oscilación entre ese negro y ese blanco.


Mis maestros dicen que gris no existe para dios, que todos los grises serán escupidos… y si yo fuera dios tendría razón en escupirlos, por sabidos o por inapetentes. Ya está trillado el saber que en todos coexisten el bien y el mal, y que por eso nadie puede ser del todo bueno ni del todo malo, el ying yang y todas esas leyes del equilibrio con las que me saldría cualquiera al momento de responder lo que no se le ha preguntado, y el mejor no estar de ningún lado y ser nihilista, lo que no te exonera de estar en el mundo y servir para algo.
Dime, ¿dónde cabe el gris en tu ying yang, ah? O en el negro (gris con blanco) o en el blanco (gris con negro). Sólo hay un contrastante o uno más uno sería igual a tres.

Al final son lo mismo el huevo y la gallina (y el pollito sería el gris), soy más bien platónica porque me agrada la idea de la palanca primigenia y decido tener el poder de decisión de poder decidir tener el poder y decidirme entre el yo y el yo elevado a la potencia. El que se reconoce gris, se declara impotente.

Así como existe una razón para ser malo, la existe para ser bueno, y esa razón es el haber sido antes lo contrario a esa razón. No podemos saber, mientras no estemos dentro de una película (y aún estando inconscientemente en ella -por esto Darth Vader es probablemente el personaje más humano que he conocido-), si somos buenos o somos malos, porque nos parecemos más a los buenos que se hacen malos y a los malos que se hacen buenos, y por eso deberíamos permitirnos y perdonarnos. Tal vez recapacitarnos constantemente porque el sólo hecho de ser débil para que te hagan daño ya te crea la debilidad de hacer daño, mas tampoco deberíamos ser fuertes por si pensamos esto mismo en positivo.

Considero oportuno lo que Dumbledore le dice a Potter en su dilema existencial entre él mismo, él héroe y él villano, cuando piensa que se está convirtiendo en Voldemort al tener que enfrentarse a éste: “Lo que importa no son sus similitudes, lo que importa son sus diferencias”.

Y es que el poder se tiene aunque se lo ignore... tendríamos, una vez siendo conscientes de él, que ser lo suficientemente firmes para no caer en la PREPOTENCIA y creer que como en las películas sólo uno debe sobrevivir, porque la vida tiene que ser feliz para siempre, aún oscura, aún efímera… y eso sólo se logra haciéndole frente, disintiendo entre el poder: pudiendo ser negro y pudiendo ser blanco, en vez de ser gris y suicida, ser siempre enteros al poder contrarrestarnos.




Comentarios

katya dijo…
...pudiendo ser negro y pudiendo ser blanco, en vez de ser gris y suicida, ser siempre enteros al poder contrarrestarnos.
Sin comentarios
Saludos
Juan Xavier Larrea dijo…
Deberia haber una ley que prohíba el uso de "Nietzche" y "Harry Potter" en el mismo post.
Lyla Bokà dijo…
¿lo dices por Nietzche o por Harry Potter? ¿estás a favor del huevo o de la gallina? ¿crees que no hay punto de comparación entre un pensador y una representación de lo pensado?
Pana PeTer dijo…
Todos somos pensadores y huevos y gallinas, solo tenemos que definirnos...y es en esta pelea en que personas se quedan en grises... o se van...

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