jueves, julio 31, 2008

Nadie lo sabe.

Pude haberlo dicho de otra forma. Ese es el problema. De todas formas, no va mi nombre. No sé si deba tener cargo de conciencia porque en el fondo lo encuentro divertido… La gente disfruta disfruta disfrutar de las historias "personales", especialmente las “eróticas”, y no es que dejen de ser personales por no tener una concordancia exacta con cualquier hecho de la vida cotidiana, o pierdan su cualidad erótica por no estar escritas poéticamente, sino porque lo que hay de erótico en el lenguaje… (lo que hay de todo en el lenguaje, ) muy poca gente lo nota. Así como sólo unos cuantos saben de qué se ríen en realidad cuando digo que no me gustó Narnia porque me pareció muy bíblico… Pero son distintas inteligencias, la lingüística no va por encima de ninguna otra (lamentablemente). Y sin mucha retórica, apática revisto historias que -al menos el editor cree- humedecen lecturas.
"Y es que si me hubiera quedado con la malcriada sugerencia de las
palabras, no me hubieran contratado, así de fácil".
Entonces,
¿Qué me hace una mujer de éxito?
La ficción…

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