Tigers know their stripes (los tigres conocen sus rayas)**

Hace un año decidí tener el poder de decidir por encima del poder que debía respetar, pero no por miedo, nunca más. Y no era una rebeldía sin causa, estaba cansada del mundo como va, quería un mundo más real. Claro, valiente o suicidamente, tenía un #deseodeserpunk, planeaba un #comandounipersonal. No podía hablar de mis intenciones revolucionarias, o reaccionarias porque no era verosímil y porque ya no podía más, porque estaba harta y esta vez quise luchar por el derecho de estarlo, lo cual no está para nada bien visto y mucho menos aceptado. Mirando hacia atrás desde la astroterapéutica, se podría decir mi luna en Cáncer en casa 4 y sus instrucciones sagitarianas y uranianas, que conozco desde antes, desde siempre... decían que el mundo se tenía que acabar, tenía que nacer de entre las cenizas uno en el que valiera la pena vivir, uno en el que no fuéramos tan inseguros y no valiéramos tanta v, uno como el de cuando éramos pelados y no necesitábamos una excusa o una confirmación (a lo mucho un permiso - a lo mucho un aviso) para ir a visitar a nuestros amigos y realmente "estar ahí" juntos, por, con y para con ellos.



Solo necesitaba que me dejaran en paz un chance, sí, estaba super alterada, pero a mucha honra. La gente que entendía, sabía que yo solo estaba "cabreada" (o aburrida -ve tu a saber si al final no son la misma cosa como dos hijas de la Hartanza). La gente que me conocía, sabía (o al menos sospechaba) que estaba performando, no actuando: performando, estaba presente con toda mi furia y mi frustración, como saber que no siempre que un niño hace un berrinche, o que un adolescente tira una puerta, es porque no tenga razón. Quizás no es la mejor forma de comportarse (definitivamente no lo es) y para eso se supone que existe el rock.



Yo estaba dispuesta a entregarme, a morirme si era necesario, porque esta (re)evolución valía la pena, o este mundo ya no valía la pena, pero por supuesto estaba siempre hablando poéticamente, hasta citaba al Principito cuando luego -entre el desastroso efecto de los químicos sobre mis capacidades de actuar como la gente- una belleza de persona en su rol de enfermera seria y estricta (porque hay que mostrar autoridad) me preguntaba sobre el tema de hacerme "daño". Pero citar al Principito (y "pior" si se me ocurría apelar a los principios plutonianos) no ayuda cuando lo que en verdad quieren saber (pero no te lo dicen) es si sabes qué día es "hoy" y por qué estás ahí (lo cual es bastante capcioso también de responder cuando estás "en drogas" y no te dan información) peor aún si estás en un área general y tripeas cómo responden los otros "internados" y cómo reaccionan los "internos".






A veces, cuando uno es verdaderamente sincero, es cuando más dudan de la verdad... Supongo que es porque en general la verdad duele, o es bastante incómoda, y porque por eso la gente le teme a la verdad. Sin embargo, dicen que los niños (que los niños, los locos o los borrachos) siempre dicen la verdad... y nadie entiende que (todos) internados o internos o ciudadanos "libres" somos lo mismo, que normalmente los adultos somos como niños o locos en estado de "sobriedad", pero eso sí que es difícil de ver, sobre todo cuando tenemos que representar una edad y condición social. Para "la gente" era preferible (o más seguro) pensar que yo podría haber sido capaz de hacerme daño, o de hacerle daño a un otro... (y estaba bastante en rojo el nivel de riesgo en el que se me evaluaba y que se puede ver marcado ante la cama del "paciente" (oh sí, todo lo que es ser paciente), hasta que al fin mi ñaña me dijo qué fue lo que me había "cagado" y pude aclarar el malentendido para acelerar mi salida.



Pero, ¿qué otra cosa esperaban mis allegados para entender que estaba consciente de mi estado y de todo lo que hacía, y que una vez que descansara todo pasaría? ¿Que les dijera calmada y eufemísticamente "estoy cabreada, por favor váyanse"? ¿Que les "justificara" mi comportamiento y "demostrara" que estaba bien como si no hubiera tenido ya suficientes conflictos saturninos en mi (ya fail) matrimonio? ¡Si ya lo había hecho! ¡Si les dije que no quería subirme en el carro! ¡Si yo sabía cuidarme! ¡si ni aunque me quisieran convencer con cariño quería estar con ellos en ese momento, porque por el amor de Dios, estaba frustrada y quería estar sola con mi frustración! O no quería estar sola pero sabía dónde (o con quién) quería estar y por eso estaba donde estaba, porque de otra manera no podría manejarla ni hacer que en el proceso fuera lógicamente llevadera y motivante o divertida para superarla. ¡Si me daba igual, con o sin pastillas el mundo no iba a cambiar! Tomarlas solo me iba a demorar más llevar a cabo mi revolución performance (1) y, paradójicamente, iba a impedirme cumplir con mis responsabilidades de adulta y de madre (y entonces hacer que otros tengan que "pagar" por ello...). Si ante la amenaza del día anterior, por ellos no querer dejarme resolverlo sola en lugar de ponerse a "jugar al teléfono roto" con la psiquiatra, les dije que entonces si querían me llevaran al psiquiátrico y prefirieron invitarme a comer... (qué lindos) y gracias, pero yo solo quería estar en casa y trabajar o hacer todo el kiaser que tenía pendiente y con el que ya casi no podía sola (más con la carga de mis perrotes), porque al igual que la vez anterior, lo que yo necesitaba era una ayuda doméstica y apoyo moral, o un viaje con todos los gastos pagados que en ese momento yo sola no me podía pagar.


Y no funcionaba decirlo, por unos lados porque la verdad duele y la mayoría de las veces ofende (y en mi estado de furia era lo último que querría hacerles a ellos), y porque ya estaba *re*contra* etiquetada: sin valorar mucho mi tendencia a los estados depresivos no diagnosticados desde antes de mi adolescencia (2), prácticamente ya era máster en vuelos hipomaniacos (y sin drogas -para que vean), y ya ante la incapacidad de comprender, no quedaba otra que ponerle (lo que realmente hace falta en épocas de crisis de cualquier tipo) sentido del humor, y a veces un toque de sarcasmo nos viene bien a todos (lo siento).

Por un momento pensé que había pasado la tormenta, y que luego de disculparme me había explicado por mensajes, pero no, ni haberse portado así ni eso de los hashtags tenía sentido, esa revolución sonaba a cualquier pendejada irreal "de mi imaginación" y peor con el historial que me mandaba... prefirieron insistir en preocuparse, y yo no fui piadosa con ellos, y no porque no los honrara, ni los amara con toda mi alma, sino porque no podía con la impotencia, y lo mejor para tranquilizarme era mantenerme encerrada en mi cuarto hablando con mi amiga. Es bien turro sentirse invadida, luego menos piedad tuve (hasta con mi pobre amiga que la puse de testigo) cuando ya los paramédicos estaban autorizados a entrar a mi depar para obligarme a salir de mi propio cuarto y ya definitivamente no importaba que yo quisiera hacerlo a voluntad y entregarme, ya tranquila, hablando en serio... dijeron que de todas formas me iban a sedar para llevarme, y entonces yo quería al menos que fuera con cariño, por las buenas, dejando ordenado, hacer la maleta y pensar en ir con el atuendo apropiado, pero me metieron el cuento de que no me iba a quedar (o sea, fail total, en serio creyeron que yo estaba "mal de la cabeza").


En la vida no importa cuánta verdad tengas si ya te equivocaste y no puedes hacer nada más que darte cuenta de lo frágil que es el corazón humano al momento de poner la confianza por sobre lo que les asegure algo. Y bueno, por suerte se sabe que uno resucita al tercer día, y no lo digo porque lo cuente la Biblia, sino porque es ley física (y en este caso también farmacéutica).



Si eres valiente (3) (o si eres como una especie de héroe del cuento por default) debes saber que cada vez es más jodido el "castigo", o "la prueba", o "el proceso" o "el juego" y en fin... ahí es cuando realmente puedo afirmar que sé de todo principio filosófico que inspira a la literatura y sus derivados artísticos... si algo importante aprendí en la secundaria es que ni la psicología puede comprender tanto al ser humano como el fondo de una obra, pero bueno, no todos tienen la suerte de aprender (o la oportunidad de enseñar) que existen millones formas de expresar una idea o sentimiento del que eres o no consciente, que es importante hacerlo de cualquier modo y que no siempre una manera de hacerlo es mejor que la otra.



Al fin y al cabo, si entro en el psiquiátrico, en el campo de concentración, en la mafia, en el paredón o en el campo militar, es por militante "mismo", y a la final tengo la misión de enseñarles algo o hacerle la vida menos miserable a los otros aburridos y reprimidos, en los dos sentidos de las palabras -respectivamente- porque puff... si encima una  "sufre" de melomanía y desafortunadamente eso no entra en los diagnósticos, o no es considerado importante (o capaz que ni saben qué es eso como difícilmente se sabe lo que es el/la performance) y te prohiben el aparato electrónico even sin datos como en cambio sí me lo permitieron la vez anterior cuando la razón del encierro era un último llamado de atención al aún marido (aunque bueno, hay que considerar que, en cambio, esta última vez sí podía salir del "área de vida" sin compañía de un adulto responsable...  unas libertades por otras after all, es ley física). Supongo que me tocaba (al menos intentar) aprender a enseñarles que todo es cuestión de actitud y que quizás la mayoría de las veces la solución más sabia para todos nuestros problemas es "hacerse el loco", o el "cojudo"... ojalá sin parecer loco o cojudo -y es lo que le decía yo a ese panita que "hablaba en lenguas"- sino que ya a veces nos resignamos a que el mundo sea una mierda y qué chu, me enseñó a cambio que un "solo di que sí", hacerte el dormido o actuar como estúpido y matarte de la risa para pasar el racionamiento también es actitud.


Lo que pasa es que no nos enseñaron a no tomarnos las cosas personalmente. Me refiero a las palabras o las acciones de los nuestros para con nosotros. El segundo día tuve la casualidad de conocer a la "abuela" (una señora mayor que siempre hablaba "pendejadas" juzgando -con razón- a los demás) y cuando respondí a lo que decía de mí (sin ella saber que yo me daba cuenta de que se refería a mí) con algo como "chuta, no lo había visto de esa manera" - "¡qué buena nieta me salió!"- dijo muerta de la risa... no pude haber recibido mejor honor institucional justo antes de que me pasaran a un "mejor nivel" y nunca más supiera de ella.


Corte In-comercial:
Conozca otros personajes y sucesos de estos episodios (así se les llaman, para los que no saben, episodios maniaco-depresivos o uno de los dos aunque parezcan mutuamente excluyentes, pero al fin y al cabo "episodios") en Random Cooper y la desastrosa batalla de un "asesino" bipolar... ay, gente, puedo ser demasiado nerd pero hay que sacarle provecho a los memes y defender el valor de los juegos en redes por el bien de las juventudes venideras y no solo por diversión (porque la triste realidad es que "por diversión" se han usado también las armas, y no es por culpa de las armas).


Lo importante es que por mis nuevos estudios o curiosidades en conjunto con la terapia, hoy comprendo la razón de todas mis crisis o castraciones académico-afectivas (la f* casa 8 y sus némesis sagiescorpionianos), y tengo claro mi nodo norte en Géminis en casa 3, mi sol en Piscis en Casa 12 y mi AC en Aries; en otras palabras, tengo toda la fuerza Jedi, pero también la de la resistencia del Lado Oscuro y aunque ya sé que lo que piensas de esto es que soy una sabida, debo explicar que lo que en el fondo te quieren decir con todas estas peliculitas es que no hay dicotomía, bb.


La traducción astro(no)lógica #cienciastral en "español" de esto es que uno tiene fuerza de voluntad cuando y porque ejerce el poder de decisión, y ahora puedo (al menos intentar) ejercer el poder de explicar que la decisión es que el fin (de sanar el mundo, por así decirlo en mi caso) justifica los medios.

No me refiero a que nuestra realización como especie se trate de someter o ser sometido, de dar correazos o armar pataletas, de imponer y obedecer, lanzar piedras o gases lacrimógenos, morir o matar o echar fuego aunque paguen justos por pecadores (aunque esto último es de todas formas un principio religioso = una ley física). Así como no quiero decir que Hitler(4) tenía razón o que fuera bueno, otros ejemplos como Martin Luther King(5) o Ghandi(6) ejercieron "comandos unipersonales" altamente neptunianos y maquiavélicos.

Lo que sucede es que ya desde antes, desde siempre, nuestra alma es capaz de comprender cualquier motivo de "guerra", pero no necesariamente uno de "mártir".

En el arte del guerrero (7), si crees lo suficientemente en tus capacidades y actúas con sabiduría, te salvas, o te la sacas (míralo por donde puedas). Al final del día ya no se trata de ganar o perder. Consciente o inconscientemente somos nosotros los que elegimos nuestras propias cadenas, y por más injusto que nos parezca no podemos deshacernos de ellas, esa es otra ley física...


Específicamente hablando, cualquier enfermedad "mental" es un símil de otra como el Cáncer (ya, no le llamemos enfermedad, llamémosle condición, llamémosle como sea o ¿qué tal si mejor ni la llamamos?). Cualquier hospital o analogía de hospital es como todos los signos disfrazados de Virgo. Y a veces, siendo fuego = siendo como el fuego, también hay que saber rendirse y entregarse a la tierra. Es el principio de la entropía. Pero para no darle más vueltas a esto, ni irme más lejos con la tesis en este post, les enseño abiertamente el encierro (y la libertad) por el amor a la causa por la que prefiero seguir yendo por la vida sin seguro pero con confianza (8), con fe, con fe (que es la mayor póliza universal, y que los cubre a los dos como un mismo concepto).



Sin necesidad de hacerme la loca (espero): héme aquí rayando las paredes o punkeando el mundo porque puedo (aunque tú no te des cuenta, bb, ni me des crédito) porque sé que I was born ready (o que al menos toy bien ready), sin miedo de ser quien soy, sin miedo a equivocarme, sin miedo a actuar por miedo al fracaso, sin miedo de amar por miedo a perder, sin miedo al daño, sin miedo de mostrarme vulnerable, sin miedo a la verdad, sin miedo al qué dirán, sin miedo a (la) no mostrar autoridad, sin dejar de ser profesional, sin dejar de ser maestra, sin dejar de ser aprendiz, sin dejar de ser mujer, sin dejar de ser adulta, sin dejar de ser madre, sin dejar de ser creativa, sin dejar de ser #bipolaressonlaspilas sin dejar de tomarme los medicamentos con los que esté de acuerdo en tomarme, sin dejar de portarme como me dé la gana sin dejar de ser responsable, estoy siendo todo lo que soy más que nunca y en potencia para poder decir sin miedo y sin ánimo de ofender (aunque no puedo asegurarte que independientemente de mí no vayas a ver el mundo arder) que solo sé que nada sé es hacerse el loco igual, yo solo sé que ahora conozco mejores formas de ser malcriada.



(1) por poco llego a la F :( y Migue pensó que la R era por el team Rocket ;)
(2) en Gye, porque durante la tesis del máster en Londres el diagnóstico fue claramente "bipolar depression", y mi ex -aún marido- pensó que estaban equivocados. (3) aunque la traducción de Valiente (la película) en su nombre en francés es Rebelde (cuando podría ser Courageux). * F de fuerte (4) El Führer (Saturno en Leo en Casa 10) prácticamente "no tenía sentimientos", cero agua el hombre; se empoderó más bien desde sus "resentimientos" y referentes de dominio e ideales de su "raza" desde sus nodos (Quirón)Cáncer-(Luna)Capricornio), "fallando" en su aprendizaje de vida en la relación con el otro (la empatía y sus instrucciones de revolución Libra-Aries), utilizando más bien su tremendo poder de persuasión y posesión del otro (Plutón y Neptuno en Géminis en Casa 8; Venus-Marte en Tauro en casa 7), todas sus instrucciones lunares apuntaban hacia allá. ¿Qué otra cosa buena se me ocurre que podría haber hecho? Conquistar el mundo siendo una especie de dueño de cadenas de publicidad, televisión o radio mundial que revolucione la historia para el bien de su gente, algo así como el dueño de los que podrían haber sido en su época la World Wide Web y el World Trade Center, con su imagen y firma en todo, eso sí, como primer juez y presidente del mundo que "ya sería de todos", pero sería del man. (5) Era un líder de Sol en Capricornio en Casa 10 y AC Aries, extremadamente Pisciano (de luna-urano en Casa 12), con un súper trígono entre Neptuno en Casa 5, Júpiter en Casa 1 y Saturno en Casa 9... él sí que tenía grandes sueños por cumplir. (6) Sol y AC en Libra en Casa 12, Neptuno en Aries en Casa 6 (bella esa no-violencia). (7) no digo el arte de la guerra porque no quiero que se vayan a confundir o ver mi referencia alquimista del libro de Sun Tsu como una aseveración literaria. ** Hago referencia a la canción It´s Alright de Marlango.

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