viernes, marzo 18, 2005

Notas fotográficas y Clave de sol

“Gratitud al maestro que alumbra… nuestra vida está llena de estrellas”.


Una película de maestros de música me hizo pensar… en que yo también tuve uno.
Y una película entre tantas, que me hace pensar que yo también tendré una.

Detrás de mi ida y mi venida, de los viajes y de lo que están haciendo los demás en sus vidas: palabras cosas verbos o acciones simples o compuestas, como estarlo escribiendo en este momento y en otro que parece ser el mismo en el que lo estás leyendo…este, que se acabó para mí cuando pareciera que para algunos apenas ha empezado.

Eso es la vida… en mi canción, llena de estrellas… que descienden para enseñarnos el camino hacia donde ni ellas mismas han sido alumbradas.

Para nosotros no es diferente.

Después de observar álbumes en desorden y en distintas caras y lugares y personas que siguen siendo las mismas, aunque alargadas y a color… entendí qué fue lo que me trajo, y lo que me mantendrá yendo y viniendo.

La necesidad humana, innata, incógnita, inconsciente, casi involuntaria, todas con i... i sucesivamente, de trascender.

Para algo debe servirnos tener, en el orden que venga, lo que a nadie le ha faltado en la vida:
abuelos, tíos, primos, padres, hermanos, bisabuelos - ascendencia, estrellas… maestros.

Sin importar el momento, y en qué parte de la historia entremos,
Todos tenemos un niño y un viejo…
Todos algún día descenderemos.