jueves, noviembre 23, 2006

mutis

La casa enmudeció. La hoja volvió a palidecer. El tic tac es un cliché. Mis dedos se entorpecen con la penumbra. Dije hasta mañana diez mil veces. Ahora habla el viento artificial de la habitación y me pregunta por qué he vuelto a titubear, y no tengo idea de qué responderle, además de que me he hecho inmune a las pastillas, que la c no me sale, que kapaz la k sea útil para esta ocasión, que me diagnostiquen una nueva historia, que me eliminen, que me quieran seguir investigando… que me piquen y me rasquen con una sola vacuna. Cuando una está así, no tiene ganas de seguir, y cuando las ganas desaparecen, sólo quedan las palabras, estas palabras un tanto adormecidas por la soledad, y otro tanto por la medicina. Un buen placebo es suficiente, pero cuando una es impaciente de muchos, todos creen tener la solución, y todos tienen razón. Más terapia les doy yo, con las palabras, esas que se me sueltan un tanto necias, como queriendo encajar en los oídos de los doctores, haciendo a unos reír y a otros llorar, literalmente, por la impotencia, por la salud de los enfermos de Cortázar en un par de fotocopias dedicadas, por que no quiero entrar en sus concursos de belleza, por que soy su consentida, porque se extienden las horas y las consultas y no estoy enferma de nada, ni soy ya una histérica que tiende al surrealismo. Ahora tiendo el telón esperando al silencio antes que al ánimo. Esperando al sonido del Bach de al lado, a ese que extraño a pesar de nunca haberle dirigido una palabra.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Por eso es que casi siempre me gusta dejar la luz encendida.

Un abrazo niña de los monitos.

dark ikari dijo...

La vida es complicada, tal vez la enfermedad no esta aqui en el cuerpo

*toco su mano

ni aqui

*toco su sien indicando su mente

tal vez la enfermedad este solo aqui

*amago de tocar su corazon (aun no quiero morir por tocar un corazon sin permiso)

quien sabe, el tiempo cura a veces

pd: ya haz regresado a guayaquil, extraño mensajearte y chatear por el cell como antes n.n

Arcades dijo...

Por donde andas, amor?

Así dez?®

Anita dijo...

este es un excelente texto Lyla Boka. Parece que hay que estar un poco en el extravío para escribir, ¿no?
un saludo

Nancy dijo...

Palabras que me llevaron en un vaivén de lugares, formas y sabores.
Saludos desde el extravío del Internet.

b612 dijo...

seguimos de "mutis"

tiempo que no posteas...

Salomé dijo...

Hola Lyla,

Esto es una respuesta a tu texto un poco extraña, pero...las consideraciones pragmaticas son buenas medicinas para curar las enfermedades mentales, no?
Estoy una estudiante francesa, vivo en Paris, y trabajo sobre las obras de José Martinez Queirolo. He visto en una pagina web que has actuado en una de estas obras, y por eso me gustaria hablar contigo.
Te doy mi email, si quieres responderme:
salome.roth@laposte.net

kevinhurlt dijo...

http://kevinhurlt.blogspot.com/2006/12/nuevo-proyecto-megalmano-de-la-letra.html

si no vas, se cancela el evento

p.d. hasta pa comentar en el corcho se me complica la vida

katya dijo...

Dificil dejar comentarios cuando vengo a verte, dificil porque no se que comentar ante letras con ese halo de incertidumbre que ambientan lo que escribes.
En el fondo, los que por nuestros poros respiramos las tristezas de la vida, no se por qué pero somos fuertes ante las adversidades y luchamos, sólo que tardamos más en aprender a encauzar esos sentires.
Por algo son contradictorios ¿no?